El campesino y su milpa de montaña
Resumen
La serranía del sur tropical mexicano mantiene todo el año un color verdoso cerúleo en su parte alta, en su parte media y baja se pinta de verde grisáceo hasta ocre verdinoso. Esta coloración en el paisaje regional la confiere la estacionalidad de la vegetación con su flora arbórea, el dosel y follaje, que pinta el antiguo lienzo edáfico. Si uno se adentra en el paisaje y lo vive no pasan desapercibidos el zumbido del colibrí, el runrún de una abeja dentro de una flor, el sobrevuelo en bandada de las rapaces migratorias, el chirrido de la cigarra, el rumor del río en la cañada, el vuelo inarmónico de una mariposa, el silbido de una ráfaga entre los árboles, la hormiga cargando a otra hormiga, el calor del sol en la coronilla y el campesino que anda hacia su milpa. El paisaje adquiere vida si uno esta bien dispuesto a contemplarlo con los ojos del alma.

